•mayo 6, 2012 • Dejar un comentario

¡¡FELICIDADES MAMÁ!!

Seguramente sea hoy la frase más oída, la repetiremos de muchas formas distintas, desde la ilusión e inocencia de nuestra infancia, desde la rebeldía y el cariño de nuestra adolescencia, desde el profundo amor y admiración cuando somos adultos,…

En mi humilde opinión sólo comprendemos ese amor incondicional totalmente cuando los hijos nos convertimos en padres, en mi caso cuando la hija se ha convertido en madre.

Ahora entiendo, tantas cosas, tantas simples frases  y actos que antes no tenían sentido, pero que ahora …

Así que hoy no quiero hablar de mi mundo, quiero dedicarlo a ti.

Querida mamá:

Desearía decirte tantas cosas pero sabes que con vosotros el tú a tú no es mi fuerte, así que por este medio quiero darte las gracias por quererme tal como soy (con todo lo que eso conlleva), por tu infinita ternura, por apoyarme incondicionalmente aunque, a veces, no estés de acuerdo, por tantas y tantas cosas que no habría ni tiempo ni espacio para describir, por ser tú, con tus virtudes y tus “defectillos”, no te cambiaría por nada ni por nadie en el mundo (a ti tampoco papá, no te pongas celosillo).

Te quiero ( a ti también papá).

25 de enero

•enero 25, 2011 • 2 comentarios

Muy tempranito esta mañana,

el viento entró por mi ventana

y me contó  al oído

que hoy cumple años un amigo.

1,2,3, ya lo encontré, aquí está,

y todos juntos le vamos a decir:

que tengas un buen día y que los cumplas muy feliz. (Canción aprendida en el cole por Alejandra).

Pues, sí, hoy mi mundo cumple 6 años.

25 de Enero de 2005, 17:30h: Oí tu llanto por primera vez.

¡Por fin!:  llegabas al mundo después de casi nueve estupendos meses y  de dos días y medio de angustiosa espera. Ya sabía que eras Alejandra, pero en esos momentos sólo me importaba que te encontraras bien, preguntaba insistentemente pero no me contestaban, pasados unos interminables minutos vi a una enfermera que te llevaba en brazos, no parabas de llorar, al llegar a mi pude ver una preciosa carita sonrosada, como no podía cogerte te acercaron a mi cara y ese contacto de tu piel con la mía fue maravilloso, me reconociste y dejaste de llorar. Ahora me tocaba el turno a mí.

Después te llevaron para comprobar que estabas sana, afortunadamente lo estabas,pero te tuvieron un tiempo en la incubadora porque tenías poco calor corporal, naciste muy pequeñita 2,500kg y 46cm. pero ocupabas todo mi corazón.

Pasaron varias horas, que se me hicieron eternas, y a eso de las tres de la madrugada entró en la habitación una enfermera, me traía un regalo, ¡por fin!, pude tenerte entre mis brazos por primera vez, retener en mi memoria tu olor, comprobar por mi misma que estabas bien, creo que no hay palabras que puedan describir ese momento. Puedo asegurar que ese ha sido el instante más feliz de mi vida y a partir de aquí comenzaba mi mundo y el resto de mi vida.

¡¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS, ALEJANDRA!!!!

Te quiere, mamá.

Mágica Ilusión.

•diciembre 21, 2010 • 2 comentarios

Son las nueve de la mañana, se acaba de levantar y ya tiene la carta de los Reyes en la mano.

Alejandra no va al cole desde el viernes porque está malita de la garganta,todo se debe a que el jueves tuvo dos actuaciones, cantó un precioso villancico con el resto de sus compis de clase y se le ha resentido la garganta, que le vamos a hacer, así es la vida del artista.

Hoy, martes 21 de diciembre de 2010, es el día elegido por sus Majestades los Reyes de Oriente para visitar su colegio y recoger las cartas de todos los niños. En realidad, Alejandra sabe que los Reyes está muy ocupados estos dias y, que,  los que los visitarán son unos “afortunados suplentes” y que el suplente elegido por el Rey Gaspar es el tito Manu.

Lleva todo el día nerviosa, no para: arriba, abajo, sentada, dibujando, ¡¡solo le ha faltado comer con la carta en la mano!!

Son las cinco de la tarde, empieza la fiesta-merienda en el cole, está tan ansiosa que no se mueve del lado de la abuela ni quiere comer nada.

Pasan los minutos, media hora, una hora y llega el gran momento, todos los niños deben subir al salón de actos para recibir a los (“afortunados suplentes”) Reyes Magos.

Su cara es el reflejo de su alma, felicidad y emoción contenida, están  sentados en sus tronos, ve pasar a sus compañeros y ya le queda poco para que le toque el turno a ella. Es recibida por Gaspar que le pregunta que tal se ha portado, asombrada no acierta a articular palabra, solo coge las chuches que le dan y baja del escenario.

Minutos después me comenta: “Mamá que alegría que el Rey Gaspar haya elegido al tito, soy muy afortunada”

Gracias, cariño mio, por regalarme esos momentos mágicos, ese es el verdadero espíritu de la ilusión, aun sabiendo que era un suplente vivirlo como si tuviera delante al verdadero Gaspar. Me haces revivir imágenes del pasado.

El pasado está más presente que nunca. Abuelo va por ti, el que tenga que entender que entienda.

Aprovecho esta ocasión para desear una Feliz Navidad y un próspero año 2011 a todos los amigos de El Mundo de Alejandra y a los que no lo son también. ¡¡¡Qué seáis muy felices!!!

Gracias.

•noviembre 22, 2010 • 2 comentarios

Seguramente que en ocasiones hemos escuchado de boca de algunos mayores frases como :”Mis hijos tienen que agradecerme el haberles dado la vida”; “Gracias a mi tienen sus carreras”; ” Gracias a que me he matado trabajando tienen un futuro mejor”; y tienen razón. Y, seguramente  que en ocasiones esto sea un toque de atención hacia algunos hijos que se olvidan de que sus padres ya ancianos, con sus reproches, sólo les reclaman un poco de atención y cariño.

Nuestros mayores se merecen todo nuestro respeto y amor y es nuestra obligación enseñárselo a nuestros peques.

Pero, los padres también tenemos la obligación de pensar lo que debemos agradecerles a nuestro hijos, yo quiero empezar desde ahora, cariño mio:

Gracias por ser la ganadora de la primera carrera de tu vida.

Gracias por ese primer contacto que nos unió para siempre.

Gracias por elegirme “en el reparto de madres”.

Gracias por tus miradas, tus besos y tus abrazos, por darme el amor más puro e inocente.

Gracias por tus “te quiero”, por hacerme sentir la más especial del mundo.

Gracias por tus pequeñas travesuras, que en el fondo me hacen reír.

Gracias por tus preguntas de difícil respuesta, que estimulan mi imaginación

Gracias por hacerme revivir las ilusiones de la infancia, q estaban dormidas en un rinconcito de mi corazón.

Gracias por esas frases que me dejan sin palabras,…

Gracias por hacerme reír cuando la sombra de la pena asoma en mis ojos.

Gracias por ayudarme a superar mis limitaciones.

Gracias por esas mañanas de abrazos, ya que son los mejores motivos para querer empezar un nuevo día.

Gracias por ser feliz, como tú me dices que eres, haces que sienta que estoy cumpliendo con mi objetivo.

Gracias por regalarme tu cara de sorpresa y tus expresiones cuando descubres cosas nuevas.

Gracias por tu afán de aprender, del que me siento tan orgullosa.

Gracias por todo lo que se me olvida y tu me lo recuerdas.

Gracias por lo pasado, por el presente y por lo que voy a aprender de ti en el futuro, yo te he traído al mundo pero tú me has dado la vida.

Y, por último, gracias Paco por darme a mi mundo.

¿Truco o trato?

•octubre 25, 2010 • Dejar un comentario

“Mamá, quiero  ir disfrazada de Batman”, me comenta Alejandra, llena de ilusión al enterarse de que las mamás de su clase estamos organizando una fiesta de disfraces para el próximo viernes  con motivo de la cercanía de halloween.

¡Qué distinto era todo cuando yo era pequeña!. Tan distinto, que si no recuerdo mal la 1ª vez que escuché hablar de esta fiesta fue en el instituto.

Mis “niñerecuerdos”del 1 de Noviembre de mi 5º año de vida lo protagonizan el estreno de la ropa de invierno: abrigo, vestido de salir, zapatos, porque aunque ahora  parezca mentira ¡hacia mucho frío! , el acompañar a mis padres al cementerio ya que , según me explicaron, íbamos a visitar a nuestros seres queridos ya fallecidos, cosa que me parecía rara ya que, por suerte, yo tenía a todos mis seres queridos en casa, después comprábamos frutos secos, sobre todo, castañas asadas que nos comíamos alrededor de la mesa camilla en casa de mis abuelos.

Bellos recuerdos…

Este 1 de noviembre de 2010 será diferente  mi peque disfrutará días antes en una fiesta con sus amigos, no se repetirán las típicas escenas de mi niñez, principalmente porque una parte importante de mis seres queridos ya no están y creo que no es suficiente un solo día para rendirles homenaje, en mi corazón lo hago todos los días y, aunque pienso que es importante que los peques conozcan nuestras tradiciones, ésta puede esperar un poco, además hasta hoy tenemos un clima bastante primaveral y como no ocurra un cambio drástico, aquí todo es posible, Alejandra no podrá estrenar la ropa  de invierno y qué decir de los frutos secos que estamos hartos de comerlos durante todo el año, lo único que no cambiará será la visita a sus maravillosos abuelos, pero esta vez no será para comer castañas sino para llamar a su puerta vestida de Batman y cuando abran ella les preguntará ansiosa ¿truco o trato?

8 de julio de 1987

•octubre 13, 2010 • 6 comentarios

Alejandra ese día cambió mi vida para siempre y te diré la razón: nació el tito Manu. Esta es mi historia….

Nunca le pedí un hermano a mis padres pero  cuando me preguntaban si quería tenerlo tampoco me negaba, la verdad es que nunca pensé demasiado en ello ya que me encontraba cómoda en la “soledad del líder”, estaba rodeada de amor: el de mis padres, el de mis abuelos Manolo y Trini (por cierto, ¡cuánto os hecho de menos!),…, y un buen día en la consulta de un analista, D. Ángel,  me enteré de la llegada de un nuevo miembro a la familia.

De los nueve meses de embarazo sólo recuerdo la ilusión con la que cada vez que reunía un poco de dinero de la paga que los domingos nos daba mi abuelo Manolo (300 pesetas) iba a comprarle regalos al bebé: su primer sonajero, su primera colonia nenuco en frasco de cristal, sus primeros patucos,…, y , sin darme apenas cuenta, ya estaba el bebé en casa : un precisos niño.

Como notas anedócticas decir que necesitó dos “parques” y dos sillas de paseo (era un poco brutillo).

Los recuerdos más nítidos que tengo de su niñez son cuando mi madre me obligaba dejaba bañarlo y antes de secarle el pelo se lo peinaba de mil maneras distintas: con la raya al lado, con la raya en medio, de punta…¡cuánto nos divertíamos!, y cuando llegaban esas fiestas del colegio y le hacíamos los disfraces: de pastorcito, de San José ( que por cierto fue anuncio de telepuerto durante varias navidades), de mundo, de merlín (¡Ay, merlín!, que llevaba estrellas y lunas pequeñitas pegadas y terminamos teniendo la impresión de que se habían convertido en miles y estaban por todas partes), aunque también nos hemos enfadado como todos los hermanos.

Y, así, ha ido pasando la vida, hasta hoy que somos dos adultos con doce años de diferencia, pero que nos queremos, apoyamos, discutimos, respetamos, comprendemos,….

Eso y mucho más significa para mi tener un hermano, por eso Alejandra si no hubiera nacido el tito Manu mi vida estaría muy vacía, él está entre las mejores cosas que me han pasado en la vida y no me gustaría que tu no tuvieras la oportunidad de disfrutar de un hermano, aunque eso, en verdad, no depende de ti….

Papá.

•octubre 7, 2010 • 6 comentarios

“Papá”, esa fue la primera palabra que dijo Alejandra.

La que yo pronuncié, según mi madre, fue mamá.

En realidad, poco importa a quién se nombró primero, lo importante es el amor que, cada una, sentimos por nuestros padres.

Pero, hoy te toca el turno a ti, Papá.

Imágenes del  pasado y del presente se superponen: una niña que ve a lo lejos a su padre, lo llama y corre hacia él para echarse en sus brazos,la misma que espera impaciente su llegada del trabajo, esa que se divierte jugando con él aunque el cansancio lo derrote después de un duro día, la que siempre encuentra una sonrisa suya aunque las preocupaciones opriman su corazón,  la que recibe  el consuelo a su llanto con amorosas palabras, con la que da esos paseos agarrados de la mano mientras intenta responder a sus insistentes preguntas, a la que trata con paciencia en sus caprichos, a la que también riñe cuando se lo merece, a la que protege y por la que daría la vida,….

Esa niña que tanto y tanto recibe y a la que pide muy poco a cambio….solo amor.

Mi niñez es mi pasado, su niñez es su presente, pero el amor de nuestro padre y por nuestro padre será nuestro futuro.

Hoy puedo y quiero darte las gracias PAPÁ por todo lo que me diste y por lo que me sigues dando. Dentro de algunos años será el turno de Alejandra.

A Manolo mi padre, a Paco tu padre.

Puede que este no sea el post más bonito pero os aseguro que ha salido del corazón.